Mostrando entradas con la etiqueta Concha Heres. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Concha Heres. Mostrar todas las entradas

martes, 12 de marzo de 2013

Ubicación de las casonas

Estamos dibujando un mapa con la colocación de todas las edificaciones relevantes de Grado. A medida que vayamos publicando información indicaremos en dicho mapa la situación de los edificios que vayamos hablando.



Para ver dicho mapa haz click aqui.

martes, 29 de enero de 2013

Panteón de Concha Heres

La semana pasada nos acercamos hasta el cementerio de Grado para visitar el Panteón de Concha Heres dado que es la unica edificación de su patrimonio que aun sigue en pie, al menos que nos conste a nosotros.

Desde aqui queremos denunciar el lamentable estado de conservación en que se encuentra, ya que las vidrieras están rotas y en el suelo que, asi como cascotes procedentes de las molduras del techo, la lampara de forja y las cadenas que hacian de barandilla para subir han sido robadas, la puerta forzada y tanto como el sepulcro de Doña Concha Heres como de su marido están destrozados y profanados.

No obstante hicimos unas cuantas fotos, dejamos aqui el enlace al álbum.

https://picasaweb.google.com/110352894773327824857/ConchaHeres

martes, 22 de enero de 2013

Concha Heres en Oviedo.

No queremos continuar nuestro trabajo sin dedicar otra entrada a Concha Heres, ya que aparte de sus propiedades en Grado, tuvo un chalet en pleno centro de Oviedo, según explica el siguiente artículo:



Concha Heres es uno de los personajes más populares de Oviedo. Durante la mayor parte del siglo XX, la «casa de Concha Heres» (o, para ser más ajustados, «la quinta de Concha Heres») fue una referencia inevitable para todos los ovetenses, y durante años, motivo de polémica y, en los tiempos de la transición, bandera de la defensa de los intereses arquitectónicos de la ciudad frente al desarrollismo y la especulación inmobiliaria que, por aquel entonces, comenzaban a manifestarse con mucho poder y decisión. Aunque la quinta de Concha Heres tuvo varios propietarios, nunca dejó de ser «la casa de Concha Heres» para la voz popular, y aún hoy, que ya han pasado muchos años desde su desastroso derribo, las gentes de cierta edad no dicen el Banco de España, sino «donde estaba la casa de Concha Heres». 



La casa de Concha Heres, con su verja de lanzas, con su jardín con árboles, con su invernadero de dos pisos, de hierro y cristales, en cuyo planteamiento trabajó un ingeniero francés llamado Eiffel, que adquiriría una gran notoriedad personal y profesional en los años finales del siglo XIX. No fue aquella la única obra de Eiffel en Asturias, pero sí la más destacada y evidente. Alexandre Gustave Eiffel es el autor de la célebre torre de hierro que lleva su nombre y que se convirtió en la principal representación de la ciudad de París, aunque, en su día, fue calificada de «obra inútil», de «chimenea de fábrica» y de «la deshonra de París». Pero según Antonio Masip en «Oviedo al fondo», «Eiffel no sólo hizo su torre de trescientos metros; sus obras se alzan por todo el mundo y también en Asturias. En la carretera nacional 630, a 44 kilómetros de Oviedo, hay una señal indicativa con su nombre. Es el "puente Eiffel" que conmemora en el concejo de Lena los trabajos del genial ingeniero».

Lo que no puede asegurar Masip es que Eiffel haya pisado tierra asturiana, aunque citando a Constantino Rebustiello, Eiffel tuvo alguna intervención en las obras de Pajares y, con ese motivo, residió en una casa de Linares que durante mucho tiempo fue señalada como lugar de residencia del ingeniero a su paso por Asturias.





jueves, 10 de enero de 2013

Nuevo trabajo. Vida de Concha Heres

Empezamos el año con un nuevo proyecto: las Casonas de la Villa de Grado.
Ya hemos empezado a investigar y lo primero que nos hemos encontrado son referencias a Concha Heres, una moscona ilustre. A continuación os relatamos su biografía.


Retrato de Dª Concha Heres hacia 1885 en la Habana (Cuba). Foto de José Antonio Suarez y Cía., fotógrafo de cámara de SM el Rey D.Alfonso XII.


Concepción Heres y Palacios, mujer apasionante, perteneciente a una familia, de los Heres de Quevedo de San Jorge de Heres (concejo o municipio asturiano de Gozón), que emparentó con la casa de Miranda, viviendo en un principio en Belmonte de Miranda.

 

Su padre, don Diego Heres y Muñiz Miranda, natural de Villanueva de Miranda, realizó la carrera de Leyes, trabajó en Belmonte hasta que fue trasladado a Grado, donde instalaría su lugar de residencia. En la villa de Grado conoció a doña Luisa Palacio y Rodríguez San Pedro, con la que se casó y tuvo cinco hijos: Víctor (presidente de la sociedad Eléctrica Belmontina), Teófilo (concejal del Ayuntamiento de Grado a finales del siglo XIX y comienzos del XX), Casimiro (emigrado a Cuba y administrador de los bienes de sus dos hermanas), Avelina y Concepción.

 

Concha Heres y Palacios nació en Belmonte de Miranda en verano de 1864. Allí vivió su niñez hasta que se trasladó a vivir a la villa moscona (Grado) con las hermanas de su madre, doña Nicasia y Joaquina Palacio, de quienes recibió una educación rígida y clásica. El periodo estival la familia lo pasaba en una finca que su hermano Víctor poseía en Rodiles. En uno de estos veranos conoció al que sería su primer marido, don Manuel Valle Fernández Secades, un acaudalado indiano, viudo bastante mayor que ella, el cual había nacido en San Tirso de Candamo en 1838. La boda se celebró por poderes el 11 de octubre de 1883. Casada, se traslada a Cuba para reunirse con su esposo, acompañada de su hermano Casimiro. Una vez allí, se instala en la casa que su marido poseía, siendo este lugar en un principio la sede de la secretaría del Centro Asturiano, hasta que más tarde cambiaría de ubicación.

 

Dª Concha Heres hacia 1890

En este periodo de su vida, Concha Heres se dedica a presidir todos los actos sociales llevados a cabo por el Centro, como esposa del presidente. Por su belleza fue conocida en la Isla como La Perla de Cuba. El hecho más destacado en la Isla por parte del matrimonio fue la compra del inmueble del Centro Asturiano de La Habana. Su obra benéfica y filantrópica no sólo se desarrollaba en Cuba, sino que se extendía a sus lugares de nacimiento, llevando a cabo la donación de las escuelas de San Tirso de Candamo, así como el lavadero cubierto. Aunque establecieron su hogar en la Isla, eran frecuentes los viajes que realizaba la pareja a EE. UU., España y París, donde doña Concha aprovechará el tiempo visitando exposiciones y adquiriendo importantes piezas como vajillas, alhajas, juegos de café, relojes e importantes obras de arte.

 

En el año 1896, su marido, don Manuel, gravemente enfermo, decide regresar a España con su mujer, pero antes dona el suficiente dinero para que se llevase a cabo la construcción del nuevo pabellón en la Quinta de la Salud de La Habana, que pocos meses antes había empezado a construirse. En un viaje a París, el 21 de noviembre de 1896, la muerte le sorprende, poniendo así punto final a una de las etapas más felices en la vida de doña Concha Heres.

 

A partir de ese momento es cuando Concepción Heres alcanza un notable protagonismo como viuda de don Manuel Valle y poseedora de una gran riqueza. Dejando los negocios en Cuba administrados por su hermano Casimiro, regresa a España, instalándose en la villa de Grado, donde adquiere una casa solariega en la calle Marquesa de la Vega de Anzo, residiendo en ella con su madre, la cual también había enviudado.

 

Durante este periodo de su vida continuó con su labor benéfica y sus obras de talante altruista como un retablo para la iglesia de San Julián de Belmonte de Miranda, escuelas, el edificio de los juzgados...

 

Con el cambio de siglo y acompañada de su madre, decide trasladar su residencia a Oviedo. El lugar escogido fue el llamado Campo de la Lana. Intentando olvidar su tristeza y comenzando con una activa vida en la sociedad ovetense, conocerá al que será su segundo marido, don Luis Menéndez de Luarca y Secades, natural de Oviedo y licenciado en Derecho.

 

Su vida será intensa a partir de ese momento. El matrimonio tendría establecida su segunda residencia en Madrid. Alternarán sus viajes con sus donaciones, compaginando así los distintos ambientes madrileños y ovetenses. Con el paso del tiempo sus estancias en Oviedo cada vez serán más cortas y se limitarán sólo a la época estival, por lo que finalmente terminó estableciéndose en Madrid rodeada de sus sobrinos. En tiempo de la República se separa legalmente de su segundo marido.

 

La salud de doña Concha se fue quebrantando debido a la diabetes, falleciendo en Madrid el 2 de junio de 1943, a los setenta y nueve años de edad. El cadáver fue trasladado desde Madrid a su casa de Toreno (Oviedo) y desde allí, tras un funeral en la iglesia ovetense de San Juan el Real, hasta su panteón en la villa de Grado [véase ficha].

Chalet de Concha Heres, ocupaba la zona que va desde Ramos a Cadavieco, 1940.(Foto)

 FUENTE: Mónica Pérez Robles, «Concha Heres», Viejo Cubia (revista histórica de Grado), nº 3, págs. 14-17, diciembre 2004).